sábado, 15 de diciembre de 2012

Vida en Comunidad

El invierno en Monastir está siendo suave y soleado. Pasamos nuestros días haciendo arreglos en el barco (para variar un poco), disfrutamos de los Shawarma de la muerte que hacen al lado del mercado y nos pasamos las tardes en los barcos de los vecinos gozando de la compañía y del buen comer!
Los domingos se celebra barbacoa con toda la gente del puerto, pero a los de nuestro pasillo les encanta comer y no paran de convocar a todo el mundo para compartir sus delicias! Eso sí, Olivier no se queda corto con sus “Crepes Suzette” y sus pasteles... Mirad lo bien que nos lo pasamos en el cumpleaños de Laurent, por ejemplo!


Nuestros pinches preparando cuidadosamente el pastel de cumpleaños 


Lo mejor de todo es que luego no tuvimos que limpiar el recipiente de la masa!


Celian disfrutó de veras la hamburguesa


Y Laurent tuvo tres pasteles de cumpleaños!

Esta semana hemos sacado el barco del agua para pintar de nuevo la obra viva. La última vez que hicimos esto fue antes de zarpar de Premià de Mar pero no pudimos respetar el tiempo de secado de la pintura anódica a base de zinc (48 horas) y desde entonces nos ha dado la impresión de que no ha aguantado como es debido...



Durante un Fuerza 8 fuimos a ver las olas que llegaban a la costa, desde tierra se ve de otra manera!


Tendré que vigilar a Olivier porque empieza a frecuentar unas amistades un tanto peligrosas...

La semana que viene volvemos a meter el barco en el agua e iremos a Tunis a buscar a mi mamá. Que ilusión!

2 comentarios:

Antuan dijo...

children everywhere jaja

Joaquim Torres dijo...

UUUUhh que peña mas chunga!!