sábado, 22 de septiembre de 2012

Una luz en la noche

Los que hayan navegado de noche sabrán que es muy importante observar continuamente las luces de los otros barcos que están a nuestro alrededor para evitar posibles colisiones... Pues bien, esta es la historia del susto que nos pegamos la noche del 18 de Septiembre durante nuestra navegada desde San Leone a Trapani.

Después de decir “hasta luego” a nuestro amigo Max salimos la tarde del 17 de Septiembre con una buena ceñida rumbo hacia el Oeste. Al día siguiente nos encontramos navegando en un mar de aceite sin el más mínimo indicio de viento y llegó la segunda noche avanzando despacio hacia Trapani. Olivier se acostó a las 20:00h y me quedé yo a la caña. Fue oscureciendo y yo me dediqué a ajustar la vela mayor al máximo para aprovechar la mínima brisa que corría para intentar ayudar al motor, me hice la cena, fregué los platos, miré las estrellas y a las 02:30h más o menos llegó el momento en que se me cerraban los ojos y empecé a reflexionar en si despertar a Olivier o no... Cada cierto rato siempre hago un repaso a todo el horizonte para ver que no haya ninguna sorpresa. Fue en ese momento cuando vi una luz blanca a popa y una roja más baja, me dio la impresión de que estaba bastante cerca aunque siempre tengo dudas sobre eso porque mi miope vista de noche deja mucho que desear. Me sorprendió porque esa luz no estaba hace un rato pero imaginé que, al ver la roja, nos pasaría por nuestro estribor. El corazón me dio un vuelco cuando me di cuenta de que aceleraba y se nos tiraba encima! Le hice señales con la linterna que llevaba y en ese momento nos iluminaron con un foco muy potente. Yo aceleré a tope con nuestro motor de 18CV para intentar apartarme y llamé a Olivier a gritos... Se estarían partiendo de risa al ver a la super velocidad con la que intentábamos “huir”! Olivier, que ve mucho mejor que yo, salió medio en bolas, miró bien y me dijo que era un barco de la armada Italiana. Enseguida contactamos por radio y nos pidieron muy amablemente si les podíamos responder a unas preguntas, después les dimos nuestra documentación para que comprobaran todo lo que les habíamos dicho por radio y muy educadamente nos agradecieron nuestra colaboración, nos desearon buena travesía y desaparecieron por donde habían llegado, dejando otra vez al barco en la absoluta oscuridad de la noche...

Por esta zona hay mucha gente del norte de África que intenta llegar a las costas europeas sea como sea y hay mucho control por estas aguas.

2 comentarios:

Eva dijo...

Hola guapíssims!!
ufff! quin susto...! sort que sou mooolt valents.
Estem molt contents de seguir les vostres aventures pel blog.
Ei, i ens ha fet molta gràcia veure el pareo de peixos de Tailàndia.
Molts petons de tota la family, els petits pensen molt en vosaltres també i en els teus patés, Olivier!! jeje
molt petons des de la muntanya, comença a arribar la fresqueta de la tardor, snif...

Joaquim Torres dijo...

Hola!
Vaya historia! debían llevar una lancha enorme, y seguro que iban armados...que miedo!
El otro día acompañé a David a llevar un Lagoon 560 de Bcn a Snt Carles de la Rapita. Era el mismo barco que el de Mordon! :) Un abrazo muy fuerte!!!